¿Qué puedo decir ahora? Quiero daros millones de gracias a todos por hacer de la boda un momento tan completamente inolvidable. Tanto Nuria como yo nos hemos sentido arropados y muy queridos en todo momento. Ha merecido la pena pasar algún apuro para que, al final, todo haya resultado también.
Cuando volvamos del viaje os contamos algunas curiosidades de la boda, mientras tanto ¡gracias!
PS: Nuria corrobora lo que escribo. O por lo menos lo hará cuando lo lea, que está en la cama intentando dormirse.