He necesitado más de una semana para digerir el hecho burocrático, el encuentro íntimo con su maquinaria. Sorprende entrar en la oficina del registro civil de Majadahonda y encontrarse a las funcionarias rodeadas por papeles, a derecha e izquierda; informes delante, expedientes detrás.
Los papeleos nos han costado algún rato de angustia, por que por momentos parecía que no iba a dar tiempo, desde diciembre a abril, que la Administración cumpliera su cometido. Parece mentira la cantidad de documentos que hace falta y el tiempo ¡tres meses! para que los funcionarios correspondientes verifiquen lo que otros funcionarios han escrito.
Nuestro expediente matrimonial ha sido tramitado y, pagando la tasa correspondiente, nos casaremos en el ayuntamiento de Majadahonda el viernes 18 de abril a la una y media. Nos encantará veros por allí, pero no os hagáis demasiadas ilusiones que la boda no va a durar más de quince minutos. Lo bueno es al día siguiente…