Claudia

Claudia

Por si queda alguien en el mundo que no lo sepa, vamos a tener una niña. Si todo sale bien nacerá a finales de Marzo. Hasta hemos decidido el nombre, se llamará Claudia.

Ya le hemos echado el ojo a una cuna y a un carrito. Iremos comprando poco a poco el resto de las cosas que nos faltan.

Ecografia tres meses

Parece que vamos a tener un chiguito (o algo así, añade Nuria). La afortunada futura madre está contenta y comiendo pepinillos, las nauseas de los primeros meses pasaron rápido. En cuanto sepamos el sexo (el mes que viene nos toca la siguiente ecografía) ya os lo contamos.

Más fotos, esta vez las oficiales de la boda:

Boda

Las hemos subido con poca resolución, pero si alguno quisiera imprimirselas para que adornemos su salón, que nos lo diga, que también las tenemos en alta resolución

Estos animales se llaman flamencos en casi todo el mundo de habla hispana, excepto en la parte de México ocupada por Nuria. En esa pequeña región a estos animales se les llama esos bichos o con menos generalidad celestunes. El término debe proceder de Celestún, un pueblo del estado de Yucatán famoso por su pulpo y su Parque Natural del Flamenco Mexicano.

Tenemos más fotos del viaje, como esta, en:

Lunamieleros

Quizá un día de estos Nuria os explique por qué estaba tan contenta cuando volvimos de Cozumel:

El traje de la novia

Julio ya ha contado magistralmente lo que pasó con el traje de la novia, la novia en sí y su compañía (leedlo entero, por favor). No diré más. Solo añado que nunca me creí los mensajes tranquilizadores que Lorenzo me daba por teléfono.

La flor del novio

Es tradición que el novio lleve una flor en el ojal, a juego con el ramo de la novia. Yo no encontré mi flor y visto lo visto tampoco quise llamar por teléfono a Nuria para insistir en ese detalle tan pequeño.

Ya al día siguiente, cuando había acabado todo, me encontré la flor, a salvo de todo y bien guardadita en el frigorífico, al lado de los yogures.

La música de la fiesta

Preparé un disco con música, unos temas me gustan a mí, otros a Nuria, otros a los dos, para poner en la fiesta. Estas eran las pistas:

Incluso llamé el día un par de días antes a los encargados de la música para decirles que pusieran poca pachanga y mucho años 80. Los que no estabais muy borrachos en el baile sabréis que no me hicieron ni puñetero caso. Pero que quede constancia de que lo intenté.

Próximamente, los celestunes

Espero que os gustara la música de la ceremonia, nos tiramos un buen rato eligiéndola (con la ayuda de Julio). Para los curiosos, aquí os dejo la lista de pistas:

¿Qué puedo decir ahora? Quiero daros millones de gracias a todos por hacer de la boda un momento tan completamente inolvidable. Tanto Nuria como yo nos hemos sentido arropados y muy queridos en todo momento. Ha merecido la pena pasar algún apuro para que, al final, todo haya resultado también.

Cuando volvamos del viaje os contamos algunas curiosidades de la boda, mientras tanto ¡gracias!

PS: Nuria corrobora lo que escribo. O por lo menos lo hará cuando lo lea, que está en la cama intentando dormirse.

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